Blog Recursos por ANRACI - 22 septiembre 202622 septiembre 2026 ¿Dónde ocurren los incendios estructurales en Colombia? La vivienda está en el centro del riesgo Cuando hablamos de protección contra incendios, es común pensar primero en grandes industrias, edificios de gran altura, centros comerciales o instalaciones con procesos de alto riesgo. Sin embargo, los datos analizados en el Libro Blanco de Protección Contra Incendios para Colombia muestran que una parte muy importante del problema está mucho más cerca de nosotros: en los lugares donde vivimos. Conocer dónde ocurren los incendios y qué tipo de edificaciones están involucradas es fundamental para orientar mejor las acciones de prevención, establecer prioridades y fortalecer las condiciones de seguridad de las personas. La vivienda ocupa un lugar central El análisis presentado por ANRACI muestra que, en Bogotá, el 70,5 % de los incendios estructurales registrados entre 2014 y 2021 ocurrieron en edificaciones de uso residencial. El dato permite dimensionar una realidad que merece especial atención: la protección contra incendios no puede concentrarse únicamente en las edificaciones que tradicionalmente identificamos como de mayor complejidad técnica. La seguridad frente al fuego también debe comenzar en los espacios cotidianos donde las personas pasan buena parte de su vida. Además, dentro de los incendios residenciales analizados en Bogotá, el 81,7 % fueron clasificados como accidentales. Esto pone sobre la mesa una pregunta importante: ¿qué estamos haciendo para reducir el riesgo de incendio en nuestras viviendas antes de que ocurra una emergencia? El riesgo no termina cuando se entrega una vivienda La construcción de una edificación es apenas una parte de su ciclo de vida. Una vez que las personas comienzan a habitarla, aparecen nuevas condiciones que pueden modificar el nivel de riesgo. Cambios en las instalaciones, ampliaciones, mantenimiento insuficiente, modificaciones eléctricas, incorporación de nuevos equipos y diferentes hábitos de uso pueden generar escenarios que no necesariamente estaban presentes cuando la edificación fue diseñada o construida. Por eso, la protección contra incendios debe entenderse como un proceso permanente y no exclusivamente como una condición que se verifica en el momento de construir. El Libro Blanco identifica precisamente una diferencia importante en el país: existen mayores exigencias y mecanismos de control para determinadas obras nuevas, mientras que la supervisión y las condiciones de seguridad de las edificaciones existentes presentan mayores dificultades de cobertura y capacidad institucional. ¿Qué está provocando los incendios? Saber dónde ocurren los incendios es importante, pero también lo es comprender sus posibles causas. En el caso de Bogotá, el análisis histórico incluido en el Libro Blanco identifica dos factores particularmente relevantes: las fallas eléctricas, con un 33,16 %, y las llamas abiertas, con un 31,86 %, entre los orígenes determinados. El comportamiento observado en 2025 mantiene la relevancia del componente eléctrico. Durante ese año se registraron 181 incendios asociados a fallas eléctricas, 22 relacionados con fallas eléctricas de aparatos, 16 con chispas eléctricas y 6 con fallas de aparatos electrónicos. En conjunto, estas categorías representan aproximadamente una cuarta parte de los incendios estructurales cuya causa fue determinada. Estos datos no permiten atribuir todos los incendios residenciales a una única causa. Sí muestran, sin embargo, que la prevención requiere prestar atención a condiciones presentes en la vida cotidiana de las viviendas. La protección contra incendios también es una responsabilidad cotidiana Una política pública de protección contra incendios no puede limitarse a responder cuando ocurre una emergencia. La prevención comienza mucho antes: en el diseño y construcción de las edificaciones, en la calidad de las instalaciones, en el mantenimiento, en la inspección, en la formación de las personas y en la capacidad de identificar oportunamente condiciones que pueden favorecer la aparición o propagación de un incendio. El Libro Blanco plantea que la protección contra incendios debe entenderse como una especialidad de la ingeniería orientada a la gestión integral del riesgo de incendio, con objetivos que incluyen proteger la vida, los bienes y la continuidad de las operaciones. Esta mirada resulta especialmente importante cuando hablamos de vivienda. Una estrategia nacional no debería preguntarse únicamente cómo responder mejor cuando una casa se incendia, sino también qué condiciones pueden reducir la probabilidad de que ese incendio ocurra y limitar sus consecuencias cuando se presenta. El desafío de proteger las edificaciones existentes Uno de los retos más complejos está relacionado con las edificaciones que ya existen. En Colombia hay millones de viviendas construidas bajo diferentes condiciones, épocas, normas, materiales, instalaciones y niveles de mantenimiento. No todas cuentan con las mismas características de protección, y tampoco existe una capacidad institucional suficiente para inspeccionar de manera integral todas las edificaciones. El Libro Blanco identifica esta situación como parte de las brechas institucionales del país: mientras determinados procesos de aprobación para nuevas construcciones cuentan con mecanismos definidos, la inspección de edificaciones existentes enfrenta limitaciones de cobertura y capacidad. Esto plantea un reto que va más allá de la construcción de nuevas viviendas. También debemos preguntarnos qué herramientas existen para mejorar progresivamente las condiciones de seguridad de las edificaciones que ya están habitadas. Proteger la vivienda es proteger a las personas Las cifras ayudan a cambiar la manera en que observamos el problema. Cuando la mayor parte de los incendios ocurre en lugares donde las personas viven, la protección contra incendios deja de ser exclusivamente una conversación técnica. Se convierte también en una conversación sobre seguridad cotidiana, prevención y protección de la vida. Por eso es necesario avanzar hacia condiciones de protección que puedan ser verificables, comprensibles y aplicables, especialmente en los espacios residenciales. El Libro Blanco propone precisamente, entre sus seis componentes de política pública, establecer protecciones mínimas verificables para vivienda e industria, como parte de una estrategia nacional de protección contra incendios. Una conversación que comienza en casa, pero necesita decisiones de país Prevenir incendios en las viviendas no depende de una única medida ni de un solo actor. Requiere la participación de quienes diseñan y construyen, de los profesionales que intervienen en las instalaciones, de fabricantes y proveedores, de organismos de inspección, de autoridades, de cuerpos de bomberos, de aseguradores y, por supuesto, de quienes habitan y utilizan las edificaciones. Si no conocemos con suficiente precisión dónde ocurren los incendios, qué edificaciones están involucradas, cuáles son sus causas y cuáles son sus consecuencias, resulta más difícil establecer prioridades y evaluar si las medidas adoptadas están funcionando. Por eso, mejorar la seguridad de la vivienda también pasa por mejorar la manera en que Colombia registra y analiza sus incendios. El Libro Blanco propone abrir esta conversación El Libro Blanco de Protección Contra Incendios para Colombia parte de una realidad: el país cuenta con conocimiento técnico y con múltiples normas, profesionales e instituciones relacionadas con la protección contra incendios, pero todavía existen importantes vacíos en la articulación institucional, la información y la aplicación efectiva de las medidas de protección. Poner la vivienda en el centro de la conversación no significa dejar de lado los demás sectores. Significa reconocer que la protección contra incendios debe comenzar por aquellos lugares donde un incendio puede afectar directamente la vida cotidiana de las personas. La pregunta, entonces, no es solamente cuántos incendios ocurren en Colombia. También necesitamos preguntarnos dónde están ocurriendo, por qué ocurren y qué podemos hacer antes de que sucedan. 26 07 27 Anraci Libro Blanco PCI ColombiaDescarga El Libro Blanco de ANRACI busca aportar información y propuestas para que esas preguntas puedan convertirse en una conversación nacional basada en evidencia y orientada a fortalecer la protección contra incendios en Colombia. Consulta el Libro Blanco de Protección Contra Incendios para Colombia y conoce el diagnóstico, los principales desafíos y los elementos de política pública propuestos por ANRACI. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Linkedin Compartir