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Sismos: inspección y evaluación de los sistemas de protección contra incendios después de un evento

La emergencia no termina cuando cesa el movimiento

Después de un sismo, las primeras prioridades suelen concentrarse en la seguridad de las personas, la evaluación de la estructura y la atención de las emergencias inmediatas. Sin embargo, existe otro aspecto que debe incorporarse a la evaluación de las instalaciones: determinar si los sistemas de protección contra incendios continúan disponibles y en condiciones de responder.

Un sistema que aparentemente no presenta daños visibles puede haber sufrido desplazamientos, esfuerzos o afectaciones en componentes que comprometan su funcionamiento. Por esta razón, la evaluación posterior a un sismo debe considerar de manera específica los sistemas de protección contra incendios y no asumir que se encuentran operativos únicamente porque la edificación permanece en pie.

FM señala que, incluso cuando una estructura presenta daños mínimos, un terremoto puede generar afectaciones en tuberías de rociadores, tanques, reservorios y equipos de abastecimiento de agua.

¿Qué debe considerarse después de un sismo?

La evaluación debe realizarse de manera ordenada y teniendo en cuenta las características de cada instalación. El alcance dependerá de la intensidad del evento, las condiciones de la edificación y los sistemas instalados.

Entre los elementos que pueden requerir especial atención se encuentran:

Redes de tuberías y rociadores

Es importante verificar posibles desplazamientos, daños, fugas, deformaciones, interferencias o afectaciones en conexiones y componentes.

Los daños en una tubería pueden producir no solamente una pérdida de agua, sino también una condición de indisponibilidad del sistema de protección contra incendios.

Soportes y arriostramientos

Los elementos utilizados para controlar el movimiento de las tuberías deben revisarse para identificar desplazamientos, deformaciones, daños en conexiones o condiciones que puedan haber reducido su capacidad.

El objetivo de la protección sísmica es precisamente limitar el movimiento no controlado y reducir la posibilidad de daños en los sistemas.

Válvulas y componentes del sistema

Las válvulas de control, dispositivos de supervisión y otros componentes deben encontrarse en condiciones adecuadas y en la posición correspondiente para permitir la operación del sistema.

Una condición aparentemente sencilla, como una válvula cerrada, puede dejar fuera de servicio una parte importante de la protección.

Abastecimiento de agua y bombas contra incendios

La evaluación no debería limitarse a la red de rociadores. También debe considerar los elementos que permiten suministrar el agua necesaria para la protección.

FM incluye dentro de sus criterios de protección sísmica consideraciones específicas para bombas contra incendios, tanques y reservorios, reconociendo que estos elementos pueden ser determinantes para la disponibilidad del sistema.

¿Por qué no basta con una inspección visual?

Una inspección visual constituye una herramienta importante para identificar condiciones evidentes, pero no necesariamente permite determinar por sí sola si todos los componentes cumplen las condiciones requeridas para operar.

Dependiendo del alcance de la afectación, pueden ser necesarias verificaciones, pruebas y acciones correctivas antes de considerar nuevamente disponible un sistema.

NFPA 25 establece los criterios para la inspección, prueba y mantenimiento de sistemas de protección contra incendios a base de agua. Estos procesos permiten verificar el estado y desempeño de los sistemas de acuerdo con los requisitos aplicables.

Por ello, después de un evento sísmico debe evitarse asumir que un sistema está disponible simplemente porque no se observan daños evidentes.

La importancia de documentar la evaluación

Toda evaluación posterior a un evento debería quedar adecuadamente documentada.

Los registros pueden incluir:

  • Fecha y hora de la evaluación.
  • Identificación de las áreas inspeccionadas.
  • Componentes revisados.
  • Daños o anomalías encontradas.
  • Condiciones de disponibilidad del sistema.
  • Pruebas realizadas.
  • Acciones correctivas requeridas.
  • Responsable de la inspección.
  • Evidencia de la restitución del sistema.

La documentación permite mantener trazabilidad sobre las decisiones tomadas y facilita el seguimiento de las acciones necesarias para restablecer la protección.

Antes de volver a operar

La presión por recuperar rápidamente las actividades después de un sismo puede ser considerable. Sin embargo, la recuperación de la operación debe considerar también la condición de los sistemas de seguridad.

Si un sistema de protección contra incendios se encuentra afectado, la organización debe gestionar adecuadamente la condición de indisponibilidad y establecer las medidas correspondientes mientras se realizan las reparaciones o verificaciones necesarias.

FM destaca que la planificación previa permite mejorar la respuesta posterior al terremoto y acelerar la restauración de las operaciones.

Esto demuestra que la preparación no consiste únicamente en saber qué hacer durante el sismo. También implica tener previamente definidos procedimientos, responsables, recursos y criterios para evaluar y recuperar los sistemas críticos.

La preparación comienza antes del evento

Una adecuada respuesta posterior depende, en buena medida, de las condiciones existentes antes del sismo.

Contar con documentación actualizada de los sistemas, planos, registros de inspección y mantenimiento, procedimientos de emergencia y personal capacitado facilita la evaluación posterior.

De igual manera, disponer de sistemas diseñados con criterios de protección sísmica aumenta la probabilidad de que permanezcan operativos después del evento. FM plantea precisamente como objetivo de sus recomendaciones mejorar la probabilidad de que los sistemas de protección contra incendios permanezcan en funcionamiento después de un terremoto.

Proteger después del sismo también es gestionar el riesgo

Un sismo puede transformar las condiciones normales de una instalación en cuestión de segundos. Por eso, la protección contra incendios debe formar parte de la planificación para este tipo de emergencias.

Inspeccionar, evaluar, probar y restablecer adecuadamente los sistemas después de un evento sísmico no es únicamente una tarea de mantenimiento: es una acción de gestión del riesgo.

La capacidad de una organización para recuperarse de un evento depende también de conservar disponibles aquellos sistemas que permiten responder ante nuevas emergencias. En este sentido, la protección contra incendios forma parte de la preparación y de la capacidad de recuperación de las instalaciones.

Fuentes y referencias

  • FM, Data Sheet 2-8: Earthquake Protection for Water-Based Fire Protection Systems.
  • FM, Earthquake preparedness tools and resources.
  • NFPA, NFPA 25 – Standard for the Inspection, Testing, and Maintenance of Water-Based Fire Protection Systems.
  • NFPA, NFPA 13 – Standard for the Installation of Sprinkler Systems.

Nota: Este artículo tiene fines informativos y de divulgación técnica. La evaluación de sistemas después de un sismo debe ser realizada por personal competente, considerando las condiciones particulares de la instalación y los requisitos normativos y técnicos aplicables.

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