Blog por ANRACI - 16 marzo 202616 marzo 2026 La electromovilidad en América Latina y el Caribe: crecimiento, desafíos y oportunidades Fuente: Adaptado de “Movilidad Eléctrica en América Latina y el Caribe – Nota Técnica N.°1”, publicada por la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), septiembre de 2024. La transición energética global está impulsando cambios profundos en el sector transporte, y la electromovilidad se ha convertido en una de las principales estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la eficiencia energética. En América Latina y el Caribe, esta transformación ya está en marcha, aunque todavía enfrenta desafíos estructurales que deben ser abordados para consolidar su crecimiento. Según una nota técnica publicada por la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), la región cuenta con condiciones favorables para avanzar hacia sistemas de transporte más limpios. Esto se debe, entre otros factores, al alto potencial de energías renovables y a la disponibilidad de minerales estratégicos necesarios para la fabricación de baterías, como litio, cobre y níquel. De hecho, aproximadamente el 25 % de los minerales clave para la transición energética se producen en América Latina y el Caribe, lo que posiciona a la región como un actor relevante en el desarrollo de la movilidad eléctrica. El avance de los vehículos eléctricos en la región Aunque la electromovilidad aún se encuentra en una fase temprana en América Latina y el Caribe, el crecimiento ha sido acelerado en los últimos años. Durante el primer semestre de 2024, el parque vehicular liviano electrificado de la región alcanzó 249.079 vehículos, incluyendo automóviles 100 % eléctricos a batería (BEV) y vehículos híbridos enchufables (PHEV). En términos de crecimiento, el número de vehículos electrificados se ha multiplicado de forma significativa entre 2020 y 2024: Los vehículos híbridos enchufables (PHEV) se incrementaron aproximadamente 17 veces. Los vehículos eléctricos puros (BEV) crecieron alrededor de 12 veces en el mismo período. Entre los países con mayor número de vehículos electrificados en circulación destacan Brasil, México, Costa Rica, Colombia y Chile, siendo Brasil el líder regional con más de 150.000 unidades. Transporte público eléctrico: un liderazgo regional En el ámbito del transporte público, América Latina y el Caribe ha logrado posicionarse de forma destacada a nivel internacional. En 2023 circulaban más de 5.000 buses eléctricos en la región, y países como Chile y Colombia se encuentran entre los líderes mundiales en la implementación de este tipo de flotas. Chile, por ejemplo, se ubica como el segundo país con mayor número de buses eléctricos fuera de China. Este crecimiento refleja el interés de los gobiernos locales por modernizar los sistemas de transporte urbano, reducir la contaminación y mejorar la eficiencia energética. Infraestructura de carga: uno de los principales desafíos A pesar del crecimiento del parque vehicular eléctrico, uno de los principales retos para el desarrollo de la electromovilidad en la región sigue siendo la infraestructura de recarga. En 2023, América Latina y el Caribe contaba con 4.848 estaciones públicas de carga, lideradas principalmente por Brasil y México. Sin embargo, el número de estaciones aún es insuficiente para soportar una expansión masiva del parque vehicular eléctrico. La disponibilidad de puntos de carga, especialmente de carga rápida, es clave para ampliar el uso de vehículos eléctricos más allá del ámbito urbano y permitir viajes de larga distancia. Proyecciones hacia 2030 Los estudios internacionales indican que el crecimiento de la electromovilidad continuará acelerándose durante la próxima década. Para el año 2030, se estima que el parque vehicular eléctrico en América Latina y el Caribe podría alcanzar distintos escenarios: Escenario conservador: 5 millones de vehículos eléctricos Escenario intermedio: 10 millones de vehículos Escenario optimista: hasta 20 millones de unidades Este crecimiento implicará una mayor demanda de energía eléctrica y nuevas inversiones en infraestructura energética. En el escenario más ambicioso, la región podría requerir cerca de 11.405 MW adicionales de capacidad instalada y aproximadamente 10.000 millones de dólares en inversiones en energías renovables para abastecer la nueva demanda del transporte eléctrico. Un paso clave para la descarbonización del transporte La electromovilidad representa una oportunidad estratégica para América Latina y el Caribe. La región cuenta con abundantes recursos renovables, lo que permite producir electricidad con menor huella de carbono en comparación con otras partes del mundo. Sin embargo, para consolidar este proceso será necesario fortalecer políticas públicas, ampliar la infraestructura de carga, desarrollar capacidades técnicas y fomentar incentivos que faciliten la adopción de vehículos eléctricos. La transición hacia sistemas de transporte más sostenibles no solo contribuirá a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también permitirá mejorar la calidad del aire en las ciudades y avanzar hacia modelos de movilidad más eficientes y resilientes. Nota Técnica N° 1 Nota Técnica Movilidad eléctrica en América Latina y el Caribe Descarga Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Linkedin Compartir