La historia de Anraci.

Contar la historia de ANRACI es mirar de frente una década que transformó un sector entero. No se trata solo de fechas, nombres o actas: es una trama viva hecha de decisiones valientes, discusiones técnicas que marcaron rutas nuevas y una comunidad que, sin darse cuenta, terminó construyendo un cambio cultural profundo en la protección contra incendios en Colombia.

Por eso, esta sección es más que un archivo. Es una invitación a recorrer el camino que nos trajo hasta aquí.

En la crónica “ANRACI: Una década construyendo una cultura de protección contra incendios en Colombia”, revivimos los momentos que encendieron este movimiento: los primeros encuentros donde todo era intuición y ganas; las alianzas internacionales que nos abrieron puertas y horizontes; los eventos que se convirtieron en punto de encuentro de la industria; los liderazgos que surgieron sin pedir permiso; y las discusiones técnicas que dejaron de ser “tema de expertos” para convertirse en la base de un lenguaje común.

Es una historia que se siente, que se lee casi como se recuerda: con orgullo, con sorpresa, con la certeza de que lo que parecía pequeño terminó siendo monumental.

Y luego están nuestros informes de gestión, año tras año, testigos silenciosos de cómo esta visión se volvió tangible. Son más que balances: son la bitácora de una comunidad que nunca se detuvo. Allí se registran los avances, los retos, las iniciativas que hoy damos por sentadas, los programas de formación que cambiaron la forma de enseñar, las mesas técnicas que dieron forma a nuevos estándares, y el crecimiento sostenido de un gremio que aprendió a trabajar unido.

La crónica de nuestra década y los informes que documentan cada paso, componen un relato completo: el de una organización que tomó un propósito técnico y lo convirtió en una misión colectiva; el de un país que empezó a entender que proteger vidas no es una opción, sino una responsabilidad.

Visita nuestros contenidos:

La evolución en imágenes: una década contada también por nuestras portadas

Contar la historia de ANRACI es mirar de frente una década que transformó un sector entero. No se trata solo de fechas, nombres o actas: es una trama viva hecha de decisiones valientes, discusiones técnicas que marcaron rutas nuevas y una comunidad que, sin darse cuenta, terminó construyendo un cambio cultural profundo en la protección contra incendios en Colombia.

Por eso, esta sección es más que un archivo. Es una invitación a recorrer el camino que nos trajo hasta aquí.

En la crónica “ANRACI: Una década construyendo una cultura de protección contra incendios en Colombia”, revivimos los momentos que encendieron este movimiento: los primeros encuentros donde todo era intuición y ganas; las alianzas internacionales que nos abrieron puertas y horizontes; los eventos que se convirtieron en punto de encuentro de la industria; los liderazgos que surgieron sin pedir permiso; y las discusiones técnicas que dejaron de ser “tema de expertos” para convertirse en la base de un lenguaje común.

Es una historia que se siente, que se lee casi como se recuerda: con orgullo, con sorpresa, con la certeza de que lo que parecía pequeño terminó siendo monumental.

Y luego están nuestros informes de gestión, año tras año, testigos silenciosos de cómo esta visión se volvió tangible. Son más que balances: son la bitácora de una comunidad que nunca se detuvo. Allí se registran los avances, los retos, las iniciativas que hoy damos por sentadas, los programas de formación que cambiaron la forma de enseñar, las mesas técnicas que dieron forma a nuevos estándares, y el crecimiento sostenido de un gremio que aprendió a trabajar unido.

La crónica de nuestra década y los informes que documentan cada paso, componen un relato completo: el de una organización que tomó un propósito técnico y lo convirtió en una misión colectiva; el de un país que empezó a entender que proteger vidas no es una opción, sino una responsabilidad.

Visita nuestros contenidos:

La evolución en imágenes: una década contada también por nuestras portadas

Si algo nos enseñan estos diez años es que ANRACI no solo ha crecido hacia afuera, en impacto, en alcance, en presencia nacional, sino también hacia adentro, en la forma en que se mira, se cuenta y se proyecta. Nuestra identidad visual, que empezó tímida y funcional, fue adquiriendo matices, fuerza, personalidad y una narrativa propia que también cuenta nuestra historia.

Cada portada de informe es una fotografía de su tiempo, un fragmento congelado de lo que éramos y de lo que aspirábamos ser. Las primeras, casi artesanales, reflejan ese espíritu inicial de construir a pulso, con convicción y con la claridad de propósito por encima de la estética. Con los años, las imágenes se hicieron más audaces, más técnicas, más vibrantes. Comenzaron a mostrar no solo equipos o llamas, sino ideas: innovación, profesionalización, academia, industria, comunidad.

Es interesante mirar esta evolución porque, en el fondo, acompaña la transformación del gremio mismo. ANRACI maduró, y su imagen también. La organización se volvió más sólida, y sus portadas más contundentes. Llegaron los colores firmes, las composiciones más limpias, los conceptos más potentes. Llegó la era del diseño que no solo informa, sino que inspira.

Cada año añadió una capa: la experiencia acumulada, la voz más clara, la creatividad más libre. Y en ese proceso, nuestras portadas dejaron de ser solo la entrada a un documento técnico para convertirse en símbolos de una comunidad que se reconoce y se proyecta.

Hoy, al verlas todas juntas, se siente algo especial: que en una década no solo evolucionó un gremio. Evolucionó una identidad. Evolucionó una forma de contar la protección contra incendios en Colombia. Y evolucionamos todos con ella.

Aquí está esa historia visual. Página a página. Año a año. Como una memoria gráfica de quiénes fuimos, quiénes somos y quiénes estamos listos para ser.

 

Enlaces de descarga:

  1. 2016
  2. 2017
  3. 2018
  4. 2019 
  5. 2020
  6. 2021
  7. 2022
  8. 2023
  9. 2024

La Fundación

Hablar de la fundación de ANRACI es regresar al punto exacto donde una idea gremial tomó forma, se volvió propósito compartido y encontró las manos dispuestas a convertirla en institución. Todo empezó en 2015, un año que hoy se reconoce como el origen de un movimiento que cambiaría para siempre el ecosistema de la protección contra incendios en Colombia. Ese fue el momento en que un grupo de empresas y líderes del sector decidió que era hora de construir, desde lo colectivo, un camino técnico, profesional y organizado para fortalecer una industria que lo necesitaba con urgencia.

La escena fundacional no fue improvisada: el 5 de junio de 2015, en Bogotá, representantes de compañías de diferentes regiones del país se reunieron en asamblea general para constituir oficialmente la organización que en un principio se denominó Asociación Nacional de Sistemas de Rociadores Automáticos Contra Incendio – ANRACI COLOMBIA. Ese encuentro fue más que una formalidad jurídica; fue el consenso de voluntades que entendieron que un gremio sólido era la única ruta para elevar los estándares, impulsar la profesionalización y consolidar un lenguaje técnico común.

Ese día se tomaron decisiones que marcaron la estructura inicial de la Asociación: se eligió al presidente y al secretario de la reunión, se aprobó la voluntad de constituir formalmente la organización, se adoptaron los estatutos, se validaron las cuotas de afiliación y se designó la primera Junta Directiva. Lo que comenzó como un acto fundacional se convirtió en una hoja de ruta estratégica que permitiría construir, con rigor y visión, la institución que hoy conocemos.

La fundación de ANRACI no fue solo un acto administrativo. Fue un acto de responsabilidad gremial. Desde su nacimiento, la Asociación adoptó un enfoque dinámico, adaptándose a las necesidades técnicas y operativas del sector, ampliando su alcance y generando espacios de trabajo que respondieran a los desafíos de una industria en permanente transformación. Esa capacidad de evolución es parte esencial de su ADN: la organización creció porque decidió no detenerse nunca.

Hoy, cuando miramos hacia atrás, la fundación se ilumina como un hito que no solo dio origen a una institución, sino que abrió el camino para una década de consolidación, liderazgo técnico, influencia normativa y construcción colectiva. Ahí comenzó todo: en esa mesa, en esa acta, en ese acuerdo compartido. Una fecha, un lugar, y un grupo de personas que decidieron encender una visión que aún sigue creciendo.

Conoce más en:

https://anraci.org/anraci-colombia-la-asociacion/

https://anraci.org/anraci-colombia-la-asociacion/acta-de-constitucion/

ANRACI COLOMBIA, LA ASOCIACIÓN

ANRACI

Acerca de Anraci. Por la prevención de incendios y el fortalecimiento de la industria, en beneficio de la sociedad Colombiana y Latinoamericana. La creación de ANRACI COLOMBIA obedece a los propósitos de erradicar las malas prácticas en cuanto al tema de prevención de incendios y generar una cultura de la prevención en la sociedad colombiana y latinoamericana. Actualmente Colombia viene sufriendo una serie de cambios significativos respecto a su economía. Las cifras e indicadores económicos. Es un hecho, pues, que en los últimos años esta situación ha conllevado una serie de inversiones y dinamismo que, como eje fundamental, han tenido a la ingeniería como un importante motor de desarrollo en nuestro país. Por otra parte, la inclusión de la legislación de regulación referente al tema de protección y prevención contra incendio en el país, mediante la ratificación de los títulos J y K (que hablan en específico del tema Contra Incendio y Seguridad humana) en el Reglamento Colombiano de Construcción Sismoresistente NSR-10 (Norma técnica promulgada por el Decreto 926 del 19 de marzo de 2010 y posteriormente modificada mediante los Decretos 2525 del 13 de julio de 2010, 092 del 17 de enero de 2011 y 340 del 13 de febrero de 2012), la expedición de la Ley General de Bomberos de Colombia (establecida mediante la Ley. No. 1575 de agosto 21 de 2012) y la adopción del Reglamento Administrativo, Operativo, Técnico y Académico de los Bomberos de Colombia expedido a mediados del año pasado (mediante la Resolución 0661 de junio 26 de 2014) ha generado una explosión de necesidades en el público en general en cuanto al mercado de protección contra incendios. La infraestructura física instalada ha venido modernizándose, ampliándose y en general, mejorándose durante los últimos años a un ritmo sin precedentes en Colombia. Esta realidad se ha venido gestando gracias a la disponibilidad de recursos que han permitido la implementación de una ingeniería cada vez más acoplada a las tendencias mundiales y a la normatividad internacionalmente aceptada. Este entorno ha generado la necesidad de que las obras, cada vez más grandes, más robustas, respondan a criterios de seguridad que, principalmente, salvaguarden a las personas y que adicionalmente tiendan a proteger las grandes inversiones realizadas y permitan la continuidad de operación de los negocios, evitando grandes pérdidas económicas y de empleos, derivadas de los efectos catastróficos de los incendios que continuamente se presentan en el país. A causa de estos cambios a nivel macroeconómico, político y legislativo, mercados como la industria de la protección contra incendios en nuestro país, ha venido incrementándose a causa del aumento de la demanda de este tipo de sistemas, generando la creación de muchas empresas en el sector y el fortalecimiento de las existentes, con el ánimo de poder atender las necesidades del cliente final que día a día se vuelve más exigente. Es así como en materia de protección contra incendio, cada vez se encuentran mejores ejemplos de buenas prácticas planificadas desde la ingeniería y hábilmente implementadas en campo. No obstante, hasta ahora iniciamos el camino, como sociedad aún tenemos la tarea pendiente de concientizar a las personas en cuanto a generar una cultura de prevención de riesgos de incendio y la importancia de implementar las medidas de control necesarias, las cuales han sido probadas a nivel mundial, salvaguardando muchas vidas. Nos encontramos, pues, ante un reto importante y la ingeniería colombiana está llamada a liderar esta cruzada. La protección contra incendios es una materia fundamental que debemos aprender, nos encontramos ante la posibilidad histórica de hacer que nuestra infraestructura preste unos mejores servicios a las personas; la preservación de la vida es un objetivo primordial, no podemos permitirnos como ingenieros olvidar esta responsabilidad frente a la sociedad. En consecuencia, y debido a la preocupación por alcanzar la profesionalización de nuestra industria, empresas de Ingeniería, Montajes, Comisionamiento, Mantenimiento, Aseguradoras, Fabricantes y Distribuidores de sistemas de protección contra incendio, hemos encontrado la necesidad de unificar esfuerzos para formalizarnos como agremiación, de tal manera que podamos generar la sinergia necesaria para fortalecer nuestro mercado, actualmente en crecimiento y constante cambio. Con estos principios como pilares fundamentales es como se gesta en el 2015 la formación de ANRACI Colombia como una iniciativa transparente y espontánea de los empresarios del sector de la protección contra incendio, cuyo objetivo fundamental es promover la técnica en beneficio de la vida humana. De esta manera, ANRACI pretende erradicar, entre otras malas prácticas, una peligrosa realidad latente hoy por hoy, no sólo en nuestro país, sino a nivel Latinoamérica, en donde a pesar de que existimos un grupo de empresarios que trabajamos éticamente con base en la normatividad nacional e internacional vigente, continúa en aumento el número de empresas y profesionales que no lo hacen de la misma manera, limitándose a ejecutar proyectos sin el conocimiento técnico y normativo preciso y utilizando materiales que no cumplen con las certificaciones mínimas, requisitos indispensables para poder ejecutar y entregar proyectos con altos estándares de calidad. La génesis de ANRACI está llena de historias interesantes que merecen ser contadas. Como todo nacimiento, hubo complicaciones y momentos difíciles, pero lo más importante, y que siempre se debe destacar, es que después de varios años de investigación y preparación, logramos la consolidación de un gremio honesto y trabajador que siente y vive en carne propia cada uno de los incendios que se presentan en Latinoamérica, muchos de los cuales se hubieran podido prevenir, quizás sin grandes recursos, pero sí con la concientización y el trabajo mancomunado de múltiples sectores de la sociedad y los diferentes gobiernos de la región. Vale la pena resaltar que en este proceso de conformación hemos contado con el valioso apoyo de instituciones internacionales tales como la International Fire Sprinkler Association (IFSA), la National Fire Sprinkler Association de EEUU (NFSA) ambas representadas por Russ Flaming, y La Asociación Mexicana de Rociadores Automáticos Contra Incendio (AMRACI) a través de Víctor Espinola, quienes con sus programas internacionales han venido apoyando nuestro trabajo, toda vez que han visto en nuestra iniciativa una causa ética,

Ver más »

Acta de Constitución y Estatutos.

ANRACI, El Gremio de Protección Contra Incendios, ha tenido un continuo dinamismo y una permanente adaptación a las necesidades del sector, de esta forma dio inicio a sus operaciones en el 2015, año de fundación. El alcance y visión de la Asociación se ha venido a justando, gracias a lo cual, ANRACI hoy día ha establecido espacios de trabajo y proyectos enfocadas en satisfacer las necesidades de los diferentes segmentos y actores del sector. Como parte de nuestra evolución, en el presente apartado incluimos la visión histórica de la organización, ilustrada a través del acta de fundación, y la perspectiva actual, que se observa claramente en los estatutos actuales. ESTATUTOS DE LA ASOCIACIÓN. (APROBADOS EL 27 DE FEBRERO DE 2025) ACTA DE FUNDACIÓN. A continuación presentamos el Acta de Constitución por medio de la cual se conformó oficialmente ANRACI.

Ver más »
Abrir chat
1
¿Necesitas Ayuda?
Hola, ¿Cómo podemos Ayudarte?