Estimados asociados, colegas y amigos de ANRACI:
Al cerrar el año 2025, me dirijo a ustedes con un sentimiento profundo de gratitud, orgullo y responsabilidad.
Este no ha sido un año cualquiera. Ha sido un año histórico y profundamente especial para nuestra Asociación, porque marca diez años de gestión ininterrumpida de ANRACI: una década completa de trabajo gremial, construcción institucional, aprendizaje colectivo y compromiso permanente con una causa superior: proteger la vida, la propiedad y la continuidad de las operaciones mediante el fortalecimiento de la protección contra incendios en Colombia.
Mirar este camino en perspectiva emociona. Lo que comenzó como una visión compartida por un grupo de empresas que creyó en la necesidad de unir al sector, hoy es una organización sólida, respetada y con capacidad real de incidencia. Cuando iniciamos este camino, 13 empresas decidimos unir esfuerzos alrededor de una visión que, en su momento, parecía ambiciosa e incluso, para algunos, difícil de alcanzar. Hoy somos ya casi 70 miembros, y ese crecimiento no representa solo una cifra: representa confianza, trabajo, conocimiento, compromiso y una comunidad que entendió que la asociatividad sí genera valor cuando está guiada por el propósito correcto.
A lo largo de estos diez años, ANRACI ha demostrado que sí es posible construir sector desde la cooperación, incluso entre empresas que compiten en el mercado. Hemos comprobado que, cuando se trata de seguridad humana, prevención y protección de vidas, existen objetivos que nos unen por encima de cualquier diferencia comercial. Ese ha sido, en esencia, uno de los mayores logros de nuestra historia: consolidar una cultura gremial basada en la ética, la rigurosidad técnica, el respeto y la convicción de trabajar por el bien común.
Este crecimiento no puede leerse únicamente como una cifra. Representa empresas, equipos de trabajo, familias, conocimiento acumulado, inversión, compromiso ético y voluntad de transformar el sector. Representa una comunidad que entendió que la asociatividad, bien orientada, sí genera valor para todos.
Y esa misma convicción, compartida durante estos años, es la que también me permite hablarles desde un lugar muy personal.
En lo personal, y hablando con la sinceridad con la que siempre me he dirigido a ustedes, esta década ha significado una de las responsabilidades más importantes de mi vida profesional. He tenido el honor de acompañar a ANRACI desde su nacimiento y de servir como Presidente, con la convicción de que vale la pena dedicar tiempo, energía y liderazgo a una causa que trasciende a cualquier empresa en particular.
Con esa base, ANRACI ha podido avanzar de manera decidida en múltiples frentes. Hemos fortalecido la formación y la transferencia de conocimiento con actividades académicas, espacios de capacitación, conferencias nacionales e internacionales y nuevos formatos que han permitido acercar la protección contra incendios a más empresas, profesionales, técnicos e instituciones. También hemos impulsado la profesionalización del sector, promoviendo estándares de calidad y apoyando procesos que dignifican el oficio y elevan el nivel técnico de quienes hacen posible esta industria en Colombia.
Como parte de esa evolución, ANRACI ha contribuido de forma consistente a la construcción de conocimiento sectorial y a la consolidación de capacidades técnicas para el país. Hemos contribuido también a dignificar y fortalecer la profesión mediante el impulso a las Normas Sectoriales de Competencia Laboral y la certificación de talento técnico colombiano en protección contra incendios, un paso fundamental para seguir elevando la calidad, la trazabilidad y la confianza en nuestro sector. En estos años se han desarrollado estudios, guías, espacios de análisis y comités especializados que hoy sirven como referencia para la industria, la academia, los tomadores de decisión y los actores institucionales. Este trabajo ha sido fundamental para pasar de una conversación fragmentada a una visión más estructurada del sector, con mejores herramientas para entender sus retos, sus brechas y sus oportunidades.
Esa madurez técnica e institucional también se ha reflejado en nuestra capacidad de incidencia normativa. En materia de incidencia técnica y normativa, hemos dado pasos que hace algunos años parecían lejanos. ANRACI ha promovido discusiones de alto nivel, ha articulado actores, ha acompañado procesos y ha contribuido a que la protección contra incendios gane un lugar cada vez más relevante en la agenda técnica nacional.
Dentro de ese camino, participamos, entre otras iniciativas, en la construcción del Manual de Túneles desarrollado por el Instituto Nacional de Vías (INVIAS) y, más recientemente, en nuestro objetivo normativo principal. En este punto quiero destacar el significativo avance del proceso hacia la construcción del Código de Incendios para Colombia, desarrollado en coordinación con el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación (ICONTEC) y el International Code Council (ICC), una iniciativa estratégica para el presente y el futuro del país, en la que ANRACI ha participado con compromiso y visión de largo plazo.
A la par de este trabajo técnico y normativo, también hemos ayudado a posicionar al sector en escenarios propios, especializados y de mayor visibilidad, demostrando que la protección contra incendios tiene identidad, contenido y capacidad de convocatoria. Iniciativas como Fire Expo Latam, Fire Experiences, las pruebas Side by Side y la generación de estudios y herramientas sectoriales (tales como la Guía de Buenas Prácticas para el Desarrollo de Proyectos de Protección Contra Incendios, la Guía de Requerimientos Mínimos en Protección Contra Incendios para Centros Comerciales, así como la Cadena de Valor PCI, el Estudio Sectorial PCI y el Normograma PCI), entre otros espacios desarrollados durante estos años, son muestra de una organización que no solo responde a las necesidades del entorno, sino que también crea plataformas, impulsa conversación técnica y construye ecosistema.
Esa misma evolución institucional nos ha permitido consolidarnos como un aliado técnico confiable para proyectos de interés público y de cooperación internacional. Un aspecto especialmente valioso de esta etapa ha sido, precisamente, esa consolidación de ANRACI en este rol.
A través del Centro de Investigación en Protección Contra Incendio (CENIPROCI), nuestra Asociación ha participado en estudios, diagnósticos, procesos de socialización técnica y fortalecimiento de capacidades en articulación con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Unidad Técnica Ozono (UTO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en temas relacionados con agentes extintores, transición tecnológica, análisis sectorial y sustancias de interés ambiental (tales como las sustancias perfluoroalquiladas [PFOS y PFAS], los compuestos orgánicos persistentes [COP] y los agentes hidrofluorocarbonados [HFC]). Este tipo de trabajo refleja el nivel de madurez que ha alcanzado ANRACI y la confianza institucional construida a lo largo del tiempo. Representa, además, un aporte que sirve como insumo para decisiones técnicas y de política pública ambiental (inventarios, demanda futura, transición tecnológica, marco regulatorio y compromisos establecidos mediante la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal).
En el plano regional, también quiero resaltar la dimensión que ANRACI ha venido construyendo con convicción y constancia. Nuestra Asociación ha sido miembro fundador de la Red Latinoamericana de Protección Contra Incendios (LATAM PCI) y, desde su creación en 2019, hemos acompañado activamente su desarrollo y consolidación. Haber participado desde la gestación de esta idea y contribuir a su crecimiento como plataforma regional de articulación técnica, desde nuestro rol de vicepresidencia, ha sido una experiencia profundamente significativa y una muestra de que desde Colombia sí podemos ayudar a construir agenda para América Latina.
Esa proyección regional se refleja en iniciativas como el estudio sobre el estado de la regulación de la protección contra incendios en Latinoamérica, las cumbres regionales, el desarrollo de una biblioteca virtual especializada en PCI de gran valor para la región y la articulación con agendas globales de sensibilización y prevención, como las conversaciones impulsadas mundialmente para que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declare el 8 de octubre como el Día Mundial de la Seguridad contra Incendios. Todo ello refleja una evolución natural de ANRACI: de gremio nacional en consolidación a actor con capacidad de aportar al debate regional e internacional desde Colombia.
Nada de esto habría sido posible sin el trabajo colectivo y sin alianzas estratégicas construidas con seriedad a lo largo de estos diez años. Quiero expresar un reconocimiento especial a organizaciones e instituciones que han sido fundamentales en diferentes etapas de este proceso.
A la International Fire Suppression Alliance (IFSA), por su respaldo institucional desde los primeros años, por su confianza, sus programas de formación y su apoyo a través de modelos de subvención que fortalecieron nuestra capacidad de crecer y servir mejor al sector. A la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), por su papel articulador y por contribuir a fortalecer los puentes entre ANRACI y la institucionalidad de la ingeniería colombiana, aportando valor también desde nuestro lugar como miembro vocal de su Junta Directiva. A la Universidad EAN, por su valioso trabajo conjunto con ANRACI en proyectos académicos, sectoriales y de generación de conocimiento. Y, por supuesto, a las entidades públicas, organismos de cooperación, asociaciones hermanas, aliados técnicos, patrocinadores, conferencistas y amigos del gremio que han creído en este propósito y lo han hecho crecer con nosotros.
No ha sido un camino fácil. Como todo proceso de construcción gremial, ha implicado debates, desafíos, aprendizajes, momentos de incertidumbre y decisiones complejas. Pero precisamente allí ha estado la grandeza de ANRACI: en su capacidad de mantenerse firme en el propósito, evolucionar, aprender y seguir avanzando con visión de largo plazo.
Por eso, al conmemorar estos 10 años, mi principal mensaje es de gratitud.
Gracias a los asociados fundadores, por creer cuando todo estaba por hacerse.
Gracias a quienes se han vinculado en el camino, por fortalecer esta comunidad con su experiencia y compromiso.
Gracias a los miembros de Junta Directiva, comités, equipos de apoyo, aliados institucionales, conferencistas, entidades académicas, empresas patrocinadoras y amigos del gremio, por su trabajo, generosidad y por hacer parte de esta gran historia.
Gracias, de manera muy especial, al equipo de Dirección Ejecutiva y administrativo de ANRACI, por su dedicación, disciplina y entrega permanente.
Cada avance de esta década tiene detrás el esfuerzo de muchas personas y organizaciones que entendieron que construir gremio también es construir país.
“Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos.” – Ray Kroc
Lo que hemos construido en estos diez años es motivo de orgullo. Cumplir diez años no es un punto de llegada; es, sobre todo, una confirmación de que el camino escogido ha sido el correcto y una invitación a seguir creciendo con mayor responsabilidad. El país aún necesita avanzar mucho más en cultura de prevención, cumplimiento normativo, fortalecimiento técnico, lucha contra la informalidad y la piratería, uso de tecnologías y productos certificados, y consolidación de una visión de seguridad humana que esté a la altura de los desafíos actuales.
Ese sigue siendo nuestro reto. Y también nuestra oportunidad.
Y justamente por eso, el mayor valor de lo que hemos construido no está solo en el pasado que hoy celebramos, sino en la capacidad que tengamos para proyectar el futuro con unidad, rigor técnico, ética y visión gremial. Las instituciones que trascienden son aquellas que saben fortalecer sus bases, cuidar su propósito y abrir espacio, con generosidad y sentido de continuidad, a nuevas etapas, nuevas energías y nuevos liderazgos que mantengan vivo lo construido y lo impulsen aún más lejos.
Hoy cerramos un ciclo virtuoso de aprendizaje, crecimiento sostenido y proyección gremial sólida y representativa.
Estoy convencido de que ANRACI tiene hoy la solidez, la credibilidad y la comunidad necesarias para seguir creciendo, renovándose y aportando al país con la misma convicción que nos ha traído hasta aquí. Ese debe seguir siendo nuestro compromiso. Tenemos la experiencia, el conocimiento, la credibilidad y, sobre todo, una comunidad capaz de seguir liderando transformaciones de alto impacto para Colombia y la región.
Gracias por estos diez años de confianza, trabajo compartido y construcción colectiva.
Sigamos trabajando con unión, rigor técnico, ética, visión gremial y compromiso con el bien común.
Sigamos demostrando que sí es posible construir sector.
Sigamos elevando el estándar de la protección contra incendios.
Sigamos protegiendo vidas.
¡Sigamos adelante, por una Colombia mejor preparada y libre de víctimas del fuego!
Presidente ANRACI
“Gracias por creer, por construir y por mantenerse firmes en este propósito común.”
Estimados miembros de ANRACI, aliados estratégicos y profesionales del sector de la protección contra incendios,
ANRACI arranca el camino para su segunda década de existencia consolidándose como un actor técnico relevante dentro del sector de la protección contra incendios en Colombia, y en la región. El momento actual nos exige claridad estratégica, rigor técnico y unidad institucional.
Durante el último año hemos fortalecido nuestra participación en espacios de discusión normativa, aportando criterio técnico en procesos regulatorios que impactan directamente el diseño, instalación y mantenimiento de sistemas contra incendio. La presencia activa de nuestros comités ha permitido que la voz del sector sea escuchada con mayor solidez y coherencia.
Se han impulsado jornadas técnicas, espacios de actualización y encuentros gremiales orientados a elevar el nivel profesional de nuestros afiliados haciendo que la transferencia de conocimiento y la promoción de buenas prácticas continúen siendo pilares fundamentales de nuestra gestión. La profesionalización del sector no es opcional; es una condición indispensable para garantizar seguridad, competitividad y credibilidad.
El panorama actual de la protección contra incendios en el país presenta retos estructurales importantes. Persisten desafíos asociados a la informalidad, el uso indebido de listados y aprobaciones, la falta de supervisión técnica adecuada en algunos proyectos y la necesidad de mayor articulación entre diseñadores, instaladores, autoridades y usuarios finales. Al mismo tiempo, observamos una evolución positiva en la adopción de estándares internacionales, en la incorporación de nuevas tecnologías y en la creciente conciencia sobre la importancia de la gestión del riesgo.
Frente a este contexto, nuestra hoja de ruta sigue centrándose en cuatro líneas estratégicas:
ANRACI debe seguir siendo un referente técnico, pero también un referente institucional. Nuestra responsabilidad no se limita a representar intereses gremiales; debemos contribuir a la construcción de un ecosistema más sólido, transparente y técnicamente competente.
Aprovecho para expresar mi reconocimiento a cada empresa afiliada, a los miembros de Junta Directiva a la Dirección Ejecutiva y sus colaboradores y a quienes participan activamente en los comités. El crecimiento de la asociación es el resultado del trabajo colectivo, del debate técnico serio y de la convicción compartida de que la protección contra incendios es un asunto de seguridad pública y responsabilidad profesional.
Esta industria evoluciona, los riesgos cambian y las exigencias regulatorias se fortalecen. Nuestra tarea es anticiparnos, prepararnos y liderar.
Vicepresidente.
Es un honor para mí dirigirme a ustedes al cierre de un año que no solo marca el fin de un ciclo, sino la celebración de una década completa construyendo un sueño gremial que hoy es una realidad sólida, influyente y transformadora.
Diez años en los que pasamos de ser una aspiración compartida a convertirnos en el referente técnico, normativo y académico de la protección contra incendios en Colombia.
Estos diez años nos demostraron algo fundamental: romper paradigmas sí es posible, y la clave siempre ha sido la misma: trabajar juntos.
A pesar de provenir de empresas que en el mercado compiten, aprendimos que en la seguridad humana no hay rivalidades, que cuando se trata de proteger vidas podemos tener objetivos comunes, que la ingeniería aplicada con ética nos une, y que los desafíos del sector solo pueden abordarse desde la cooperación, la rigurosidad y la convicción de hacer lo correcto.
2025 no fue un año más, fue el punto donde la historia de estos diez años se consolidó en logros concretos que ya están dejando huella, han sido muchas las actividades y logros alcanzados, de los que quiero especialmente referenciar algunos:
Cada uno de estos hitos representa un paso hacia adelante, pero también una responsabilidad: la de seguir construyendo un gremio técnico, ético, fuerte, participativo y profundamente comprometido con la sociedad colombiana.
Este camino nos enseñó que la colaboración no es una opción, es el corazón mismo del gremio. Que trabajar juntos no nos resta competitividad, sino que nos potencia. Que los proyectos grandes no se construyen desde la individualidad, sino desde la visión colectiva.
Hoy, ANRACI es prueba viva de que se puede generar conocimiento, se puede influir técnicamente, se puede transformar una industria y se puede aportar al país, cuando existe una comunidad comprometida con el bien común.
Cada logro, cada avance, cada paso que dimos en esta década, se debe a ustedes. A las empresas que creyeron desde el primer día, a las que se sumaron después, a las que aportan desde los comités, desde la academia, desde la industria, desde el territorio, desde la técnica, desde la gestión público‑privada…
A todos ustedes, mi gratitud profunda.
En lo personal, debo decirlo con transparencia y desde el corazón: ANRACI ha sido mi vida, mi vocación y mi proyecto profesional durante estos diez años.
Hemos construido tantas cosas juntos, hemos enfrentado desafíos, hemos avanzado cuando parecía difícil, y siempre encontramos la manera.
Y lo seguiremos haciendo.
¡Mil gracias por todo su apoyo!
Lo que viene es aún más ambicioso. Más exigente. Más transformador.
Seguiremos fortaleciendo la formación técnica, impulsando la normatividad, promoviendo la ética y la transparencia, combatiendo la piratería y el uso de productos no certificados, consolidando el Código de Incendios para Colombia, liderando la integración regional y construyendo nuevas herramientas para proteger vidas. Porque esa es nuestra misión. Porque eso es lo correcto. Porque así se construye un país más seguro.
Gracias por estos 10 años.
Sigamos, juntos, construyendo una Colombia más segura, resiliente y mejor protegida contra incendios.
Director Ejecutivo